domingo, 20 de abril de 2014

MANNY SOBRAL. UN OLÍMPICO GALAICO-CANADIENSE

En Galicia han nacido dos boxeadores olímpicos y ninguno de los dos aparece en el único libro publicado sobre el tema (Gallegos en la Gloria Olímpica de Emilio Navaza con prólogo de Conrado Durántez).
El primero fue Teodoro César Campuzano Sanz (Redondela, 1905) en Ámsterdam 1928, participó en Peso Medio y perdió por puntos frente al americano Henderson. Campuzano acabó emigrando a Argentina, país en el que falleció (1970).


El segundo se llama Manuel “Manny” Sobral y nació en Santa María de Gargamala, (municipio de Mondariz, provincia de Pontevedra) el 12 de septiembre de 1968. No le busquen tampoco en las recopilaciones de olímpicos españoles porque no ha sido olímpico por España, lo fue por su país de adopción (Canadá) en Seúl 1988.
Perdió en Primera Ronda (Peso Welter) frente al finlandés Jori Nyman por Decisión (4-1). Pudo haberse enfrentado con otro español, el santanderino Javier Martínez.
Manny Sobral vive en Vancouver (Columbia Británica) y fue boxeador profesional de 1992 a 2002 con un excelente balance de 24 victorias (13 por KO) y 2 derrotas (ambas por KO).
En la actualidad colabora con el North Burnaby Boxing Club (un club sin afán de lucro que apoya a jóvenes del barrio) y es profesor.

Uno de sus mejores recuerdos del mundo de boxeo fue conocer personalmente a su gran ídolo Muhammad Ali, con el que pudo compartir recuerdos deportivos y experiencias personales dado que la madre de Manny (Rosa) también padece la enfermedad de Parkinson como el mítico Ali.

Manuel Sobral es una figura respetada y conocida en Vancouver por su trayectoria deportiva y su labor social y pedagógica. Lamentablemente es un desconocido en su país natal, incluso en su municipio de nacimiento del que es el único deportista olímpico. Cosas que pasan.

sábado, 5 de abril de 2014

100 AÑOS DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS DE MADRID 1914

Los días 5, 6 y 7 de abril de 1914 se disputaron en las instalaciones del Athletic Club de Madrid (Campo de O´Donnell) unos Juegos Olímpicos. Que nadie se asuste. Tras tan pomposo nombre (otorgado por el Comité Olímpico Español pese a las críticas recibidas) se escondían unos concursos de atletismo y otros deportes reservados a los deportistas madrileños con la intención de “formar atletas que dignamente representen a España en los próximos Juegos Olímpicos”.
 
La mayoría de participantes fueron deportistas del Athletic, Gran Vida en su número de abril de 1914 ofreció una crónica exhaustiva y la lista de vencedores en las pruebas de atletismo y sus marcas (Laux en los 100 metros con 12 segundos, en 200 con 25 y en 400 con 59, etc.). Algunos deportistas eran muy polivalentes, como Quintana (vencedor de los 110 metros vallas y del salto con pértiga).


Además de atletismo también se disputaron pruebas y exhibiciones de otros muchos deportes, como boxeo o hockey sobre hierba.
La prensa no escatimó críticas al COE por llamar “Juegos Olímpicos” a estas pruebas, aunque el cronista de Gran Vida disculpó en parte al COE porque “todavía existe un numeroso analfabetismo deportivo que resta entusiasmo y público a fiestas en las que la afición no debería faltar”.
No, esto no está escrito en 2014. Se escribió en 1914.

Los Juegos Olímpicos de Madrid 1914 finalizaron con una entrega de premios por parte de las autoridades (el presidente del Athletic Julián Ruete entre ellos)  y la promesa de repetir el “ensayo” en los años sucesivos para “luchar airosamente en los Juegos Olímpicos Internacionales”. Como ya imagina el lector, nada de ello se cumplió.